La oscuridad engendra la violencia
y la violencia pide oscuridad
para cuajar el crimen.
Por eso el dos de octubre aguardó hasta la noche
Para que nadie viera la mano que empuñaba
El arma, sino sólo su efecto de relámpago.¿Y a esa luz, breve y lívida, quién? ¿Quién es el que mata?
¿Quiénes los que agonizan, los que mueren?
¿Los que huyen sin zapatos?
¿Los que van a caer al pozo de una cárcel?
¿Los que se pudren en el hospital?
¿Los que se quedan mudos, para siempre, de espanto?¿Quién? ¿Quiénes? Nadie. Al día siguiente, nadie.
La plaza amaneció barrida; los periódicos
dieron como noticia principal
el estado del tiempo.
Y en la televisión, en el radio, en el cine
no hubo ningún cambio de programa,
ningún anuncio intercalado ni un
minuto de silencio en el banquete.
(Pues prosiguió el banquete.)No busques lo que no hay: huellas, cadáveres
que todo se le ha dado como ofrenda a una diosa,
a la Devoradora de Excrementos.No hurgues en los archivos pues nada consta en actas.
Mas he aquí que toco una llaga: es mi memoria.
Duele, luego es verdad. Sangre con sangre
y si la llamo mía traiciono a todos.Recuerdo, recordamos.
Ésta es nuestra manera de ayudar a que amanezca
sobre tantas conciencias mancilladas,
sobre un texto iracundo sobre una reja abierta,
sobre el rostro amparado tras la máscara.
Recuerdo, recordamos
hasta que la justicia se siente entre nosotros.
MEMORIAL DE TLATELOLCO
(Rosario Castellanos)
MEMORIAL DE TLATELOLCO
(Rosario Castellanos)
En México a 40 años del trágico episodio de la historia en México se grita como consigna: “Dos de octubre no se olvida” para recordar aquel asesinato de estudiantes por el ejército al mando del gobierno, el dos de octubre de 1968 en Tlatelolco, Ciudad de México.
Es importante subrayar y recordar que el año de 1968 fue de rebeldía en todo el mundo, no solamente en México. Tampoco fue sólo 1968, sino toda la década de los sesenta fue liberadora. No solo fue la lucha política en las calles, en las plazas y las escuelas, también fue (sobre todo) la batalla cultural de los jóvenes y las mujeres por romper contra la sociedad tradicional autoritaria y opresiva de los gobiernos, los empresarios, el clero, la familia, la escuela y el partido. La década de los sesenta fue una revolución cultural y política en los EEUU, en Francia, Alemania, Checoslovaquia; tanto en el mundo capitalista como al interior del llamado bloque soviético. Y en esa revolución fueron los jóvenes (los de la etapa más revolucionaria y transformadora de la vida) los que comenzaron a echar abajo el pensamiento y comportamiento viejo y tradicional.
¡Viva los hipies, los Beatles y los Rolling, la sicodelia, el amor libre, la libertad!
En México los gobernantes priístas se opusieron y reprimieron con brutalidad aquellos movimientos; los pocos líderes del blanquiazul se santiguaban y se solidarizaban con las condenas de la Iglesia alarmada por la destrucción de los valores de la familia, de la religión y del respeto a la autoridad. La izquierda oficial, entre ésta el Partido Popular Socialista de Lombardo Toledano y los prosoviéticos, condenaron el movimiento porque “servía al imperialismo yanqui”. Los maoístas y anarquistas sintieron que el gran movimiento libertario mundial de 1968 les pertenecía. No fueron solo los anarquistas (Alemania) o (Francia), seguidores del pensamiento de Marcuse y Bakunin), sino fueron las grandes masas estudiantiles las que se opusieron al gobierno, a los empresarios y a las burocracias de los partidos de derecha y de izquierda que buscaban negociar y frenar la lucha.
En tanto que para cientos de miles de jóvenes las batallas de 1968 fueron su inscripción al movimiento social y político, muchos llevaban ya varios años en militancias políticas en grupos del movimiento social, es decir, no electoreros. Sin embargo iniciado el movimiento los partidos y organizaciones de izquierda tradicionales nada pudieron hacer porque el movimiento los rebasó. Más aún, decenas de jóvenes tuvieron que hacer a un lado la vieja militancia para ser un activista más del movimiento que tanto necesitaba de participantes. Los partidos, se decía, eran “los condones de la libertad”. Los jóvenes, por el contrario, buscaban romper con todas las ataduras que les impedían actuar con libertad. Ante una prensa vendidaza al capital, una radio y TV que sólo informaba lo que convenía al gobierno, decenas de miles de jóvenes salían todas las noches a dejar en cada casa un volante que orientaba acerca de la lucha estudiantil.
El movimiento del 68 ha sido el motor del México moderno. A partir de esa frontera, la conciencia y la acción ciudadanas tienen una voz más fuerte y un puño más alto. No se pueden explicar todos los movimientos sociales posteriores y los cambios habidos, sin el influjo del movimiento del 68.
Las protestas de los compañeros del 68 eran por un México mejor, y siguen vigentes: ampliación de las libertades democráticas; libertad de los presos políticos; desaparición de los cuerpos policíacos represivos; indemnización a los familiares de los compañeros desaparecidos y heridos víctimas de la represión, y derogación de las trampas legales para criminalizar la protesta.
La intolerancia, la sinrazón, la ilegalidad y la mano dura del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz pusieron a temblar a la clase política toda, y sobrevino la única respuesta que conoce la oligarquía cuando tiene miedo a ceder al menos una parte de sus privilegios:
la represión brutal.
2 de octubre de 1968
Las protestas de los compañeros del 68 eran por un México mejor, y siguen vigentes: ampliación de las libertades democráticas; libertad de los presos políticos; desaparición de los cuerpos policíacos represivos; indemnización a los familiares de los compañeros desaparecidos y heridos víctimas de la represión, y derogación de las trampas legales para criminalizar la protesta.
BBC de Londres (especial) Tlatelolco 40 años
La Noche De Tlatelolco. Elena Poniatowska
Tlatelolco: Las claves de la masacre. Seis de julio
La masacre de Tlatelolco (Parte 1 de 3) video
La masacre de Tlatelolco (Parte 2 de 3) video
La masacre de Tlatelolco (Parte 3 de 3) video
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Sábado 30 de agosto; México marcho contra la violencia
“Si el enemigo nos encuentra divididos él vencerá. Hoy más que nunca, todos necesitamos estar unidos, sin descalificaciones ni diferencias políticas o religiosas”.
